Guías
Artículos prácticos
El primer artículo de esta sección trata del cuidado más sencillo, al alcance de cualquiera: limpiar el portátil por fuera. Las huellas en la pantalla, las migas en el teclado y el polvo en las rejillas no solo lo afean, también le dificultan el trabajo. A continuación te contamos un orden de pasos tranquilo que sirve para la mayoría de los portátiles y no obliga a abrir la carcasa. Si tu manual de usuario indica otra cosa, haz caso al manual.
Limpiar el portátil por fuera es pasarle la mano con cariño, no hacer zafarrancho. Si para hacerlo necesitas un destornillador, ya estás pisando terreno del taller.
Qué necesitas
- Un paño suave de microfibra que no suelte pelusa, mejor dos: uno seco y otro ligeramente humedecido.
- Agua limpia o un limpiador de pantallas que el manual de tu portátil permita usar.
- Un pincel suave y seco, de cerdas naturales o sintéticas, para el teclado y las rejillas.
- Bastoncillos de algodón para las esquinas y las ranuras alrededor de los puertos.
- Una mesa despejada, con buena luz, y una toalla para apoyar encima el portátil cerrado.
- El manual de usuario abierto por la página dedicada al cuidado del equipo.
Apaga el portátil del todo
Guarda lo que estés haciendo, apaga el sistema y espera a que el equipo se quede completamente apagado. El modo suspensión no basta: si rozas una tecla, el portátil puede despertarse en plena limpieza.
Ejemplo ficticio: alguien limpiaba la pantalla con el portátil en suspensión, rozó una tecla y el sistema abrió un montón de ventanas mientras le pasaba el paño al teclado.
Desconecta todos los cables
Quita el adaptador de corriente, el ratón, las memorias USB y cualquier otro dispositivo conectado. Así el paño húmedo no acabará junto a un conector con corriente y podrás girar el portátil con tranquilidad.
Ejemplo ficticio: una estudiante lo desconecta todo antes de limpiar y guarda los cables en una misma caja para no perder ninguno.
Quita el polvo con el pincel seco
Empieza en seco: pasa el pincel por el teclado, alrededor de los puertos y por la parte exterior de las rejillas de ventilación. Hazlo con suavidad y sin empujar la suciedad hacia el fondo de las ranuras.
Ejemplo ficticio: al poner el portátil cerrado bocabajo sobre la toalla, su dueño ve cuántas migas caen sin ningún esfuerzo.
Limpia la pantalla con un paño suave
Pasa primero la microfibra seca por la pantalla y, si hace falta, después la ligeramente húmeda. No pulverices líquido directamente sobre la pantalla, no presiones el panel y no uses alcohol, disolventes ni papel de cocina.
Ejemplo ficticio: en lugar del limpiacristales de la cocina, su dueño usa un paño apenas humedecido con agua y, con el tiempo, dejan de aparecer marcas.
Repasa el teclado y el reposamanos
Limpia las teclas y la superficie que las rodea con un paño escurrido hasta quedar casi seco. El agua no debe colarse entre las teclas. No las quites: sus anclajes son frágiles.
Ejemplo ficticio: en una familia acordaron limpiar el teclado los fines de semana, y las teclas más usadas del portátil compartido dejaron de quedarse pegadas.
Pasa el paño por la carcasa y la tapa
Limpia la tapa, la base y los laterales. Para las ranuras de los puertos van bien los bastoncillos secos. No arranques las pegatinas ni las etiquetas de la base: a veces llevan el número de serie.
Ejemplo ficticio: al limpiar la base, su dueña ve que una de las patas de goma se ha despegado y lo apunta para comentarlo en el servicio técnico la próxima vez.
Deja que se seque
Deja el equipo abierto sobre la mesa hasta que todas las superficies estén completamente secas. No aceleres el secado con aire caliente ni enciendas el portátil si queda alguna gota.
Ejemplo ficticio: después de limpiarlo, su dueña se va a prepararse un té y solo enciende el portátil cuando la pantalla y el teclado están totalmente secos.
Enciéndelo y compruébalo
Conecta el adaptador, enciende el portátil y comprueba que la pantalla está limpia, que las teclas responden y que el ventilador suena como siempre. Apúntate la fecha de la limpieza para no dejar pasar demasiado tiempo hasta la siguiente.
Ejemplo ficticio: su dueño se pone un recordatorio periódico en el calendario y ya no se acuerda de limpiar solo cuando la pantalla está visiblemente empañada.
Errores frecuentes
- Limpiar el portátil encendido o en modo suspensión.
- Pulverizar agua o limpiador directamente sobre la pantalla y el teclado.
- Usar alcohol, disolventes, estropajos abrasivos o productos de limpieza de cocina.
- Secar la pantalla con papel de cocina o con la manga: dejan arañazos y pelusa.
- Sacar la suciedad de debajo de las teclas con objetos punzantes o quitar las teclas.
- Secar el portátil con aire caliente o encenderlo mientras la superficie sigue húmeda.
Si algo no te encaja
- Si no tienes pincel, de momento te sirve una microfibra limpia y seca: barre el polvo con suavidad, siempre hacia fuera de las ranuras.
- Si el manual de usuario no permite limpiar la pantalla en húmedo, quédate con el paño seco y úsalo más a menudo.
- Si después de limpiarlo por fuera el portátil sigue calentándose mucho y haciendo ruido, no intentes llegar tú al ventilador: es momento de pedir un diagnóstico en un servicio técnico.
Compruébalo
- El portátil está apagado del todo, no en suspensión
- El adaptador y todos los dispositivos están desconectados
- El polvo se ha quitado con un pincel seco
- La pantalla se ha limpiado con un paño suave y sin apretar
- No ha entrado humedad entre las teclas
- Las pegatinas de la base siguen en su sitio
- Todas las superficies están completamente secas
- El portátil está encendido y funciona como siempre
Catálogo de publicaciones en español
Aquí iremos reuniendo artículos propios, escritos para lectores de España, sobre cómo tratar bien el portátil: guías prácticas, respuestas a dudas frecuentes y explicaciones de términos que aparecen en los manuales.
De momento el catálogo tiene un único artículo, el de la limpieza exterior del portátil, que encontrarás un poco más arriba. Iremos añadiendo nuevas publicaciones cuando la redacción las termine y las revise.
En qué estamos trabajando
- Cómo proteger el portátil del calor del verano, en casa sin aire acondicionado y en la terraza.
- Cómo trabajar con el portátil en la playa o en la piscina sin que lo dañen la arena, la humedad ni el sol.
- Cómo preparar el portátil para el curso y cuidarlo en la biblioteca, en el piso compartido y en clase.
- Cómo llevar el portátil en tren, autobús o avión sin sustos en los viajes por la península y a las islas.
- Cómo guardar el portátil durante las vacaciones si no lo vas a usar en varias semanas.
Cómo publicamos
- Los artículos de este catálogo se escriben por separado para cada versión lingüística y no son traducciones.
- Algunos artículos enlazan a sitios de terceros, incluidos servicios de videojuegos; no controlamos su contenido, precios ni condiciones.
- No reparamos ni vendemos equipos ni publicamos publicidad de talleres, tiendas o marcas, clasificaciones, precios ni opiniones.
Sigue leyendo
- Preguntas
Respuestas breves sobre hábitos, calor y ruido del ventilador, averías y cómo acudir a un servicio técnico.
- Glosario
Glosario del dueño de un portátil: bisagra, panel, rejillas de ventilación, modo suspensión, diagnóstico, garantía y otros términos.
- Temas
Los cuatro temas de la guía: el uso diario, la limpieza y la ventilación, la batería y la carga, y los viajes y el almacenamiento.
Fuentes
- Manuales de usuario de los fabricantes de portátiles (en términos generales)
- Contenidos editoriales de la guía
La información está actualizada a la fecha de elaboración de la página. Cada fabricante diseña sus portátiles a su manera, así que antes de hacer nada con el equipo consulta el manual de usuario de tu modelo concreto y sigue sus indicaciones.